¿Para qué sirve la formalización de nuestros territorios?

  • Tanto los resguardos como las “tierras comunales’’ de los Pueblos Indígenas tienen tres características importantes, son inalienables, imprescriptibles e inembargables de acuerdo con el artículo 63 de la Constitución Política, lo que significa que estos no pueden ser: 
  • Comercializados (vendidos y comprados por terceros). 
  • Adjudicados: entregados  a terceros por el Estado. 
  • Concesionados: entregados a particulares para su explotación. 
  • Expropiados por el Estado por razones de ‘’interés o utilidad pública’’, porque la protección de la diversidad cultural es un valor superior en sí mismo. 
  • Embargados por entidades financieras debido a deudas que se tengan con estas. 
  • Cuando el territorio se formaliza, obtiene seguridad jurídica, lo que sirve para que: 
  • Tanto el Estado como particulares tengan claridad sobre los derechos de la Comunidad Indígena sobre un territorio determinado, y en ese orden, lo respeten. Es decir, el territorio sobre el que no puede otorgar derechos a otras personas está definido.
  • Tenga exigibilidad: aunque los territorios indígenas deben ser respetados y protegidos, estén formalizados o no, cuando están formalizados el Estado no puede justificarse en el desconocimiento del territorio. Esto facilita la interposición de denuncias, peticiones y/o acciones jurídicas.
  • La propiedad colectiva no pueda ser alterada, modificada ni cuestionada en el presente ni en el futuro. 

Así mismo se ha encontrado que cuando tenemos seguridad jurídica sobre nuestros derechos territoriales, tenemos mejores condiciones para protegerlos y detener su destrucción (Herrera Arango, 2017). Es decir, la protección de nuestros derechos juega un papel fundamental en la superación de la crisis climática y civilizatoria

  • La propiedad colectiva reconocida recae sobre toda la Comunidad Indígena, no solo sobre uno o ciertos individuos. Por ello, aunque algunos de sus integrantes mueran, la comunidad no pierde el derecho sobre el territorio. 
  • Los resguardos son el ámbito territorial en que las Autoridades Indígenas pueden ejercer su autonomía jurisdiccional (Derecho Propio), fiscal, y política.

 

Sin embargo:

  • Debe recordarse que la posesión y ocupación ancestral también son título de propiedad de los Pueblos y Comunidades Indígenas sobre nuestros territorios, por lo que el Estado debe reconocerlos y protegerlos en su integridad. 
  • Los resguardos no componen la totalidad de la territorialidad indígena, es el área formalizada como propiedad colectiva, lo que no excluye otros derechos que podemos gozar sobre nuestros territorios, como la protección a nuestros sitios sagrados y a territorios ancestrales aunque no estén titulados. 

La formalización por sí sola no garantiza el disfrute de la propiedad colectiva pero sí puede ser una herramienta para exigir una protección completa y efectiva.